En 1930 la universidad de Duke cedió un
espacio para las investigaciones paranormales,
Joseph Banks Rhine se hizo cargo del mismo, desde
un primer momento buscó una forma de cuantificar
el fenómeno de la clarividencia, junto
a su ayudante Zener lo lograron poco tiempo después
a través de las cartas mundialmente conocidas.
Se trata de una baraja con cinco símbolos:
un cuadrado, un círculo, una estrella de
cinco puntas, tres rayas onduladas superpuestas
y una cruz. Suponiendo que al lanzar una moneda
al aire existe el 50 por ciento de que caiga cara
o cruz y trasladándolo a las cartas, cada
símbolo tendría que salir una vez
cada 5 tiradas (tirando 100 cartas), por lo tanto
el número de aciertos debido al azar sería
de un 20%. Si los aciertos estaban por encima
de ese tanto por ciento el azar dejaba paso a
la clarividencia. También se dieron cuenta
de ciertos aspectos importantes, cuando la persona
estaba interesada en el tema los aciertos aumentaban
de forma significativa, por lo tanto la carga
emocional también contaba en esta serie
de fenómenos. |