Home  //  Historias  //  Historias Reales  //  Mi experiencia con peyote

La mescalina es un componente alucinógeno que poseen algunos cactos originarios de América (en mi caso se trata de peyote). En la actualidad y como tradición milenaria sigue siendo utilizado por determinadas colonias y pueblos de Sudamérica como los Huichol para rituales chamánicos semanales haciendo largas peregrinaciones en busca del preciado vehículo.

Su utilización la basan dentro de un contexto religioso. La sustancia es completamente inocua en relación a efectos secundarios o síndrome abstinencial y no existe dosis mortal, su toxicidad es nula, es decir; tras sucesivas y continuas administraciones a las 48 o 72 horas sus efectos se vuelven inútiles dejando de afectar al organismo. Sus restos son metabolizados pasadas diez horas aproximadamente. Su componente psicoactivo [mescal] no se adhiere a ningún tejido o células, por eso no dejan rastro alguno.

Experiencia con Mescalina

Unos 75 miligramos son suficientes para obtener al menos una ligera introducción en lo relacionado a la amplitud de colores y sensaciones desacostumbradas.
A partir de 140150 miligramos se alcanzan ya umbrales visionarios significativos.

En mi caso, la experiencia guarda mucha relación en lo referente a la visualización de colores celestiales del ácido lisérgico (LSD), pero en cierto modo si cabe note una potencia visionaria mucho mayor . Tras ingerir el botón de mescalina (cacto) , aprox., 150 miligramos, el efecto se hace esperar, incitando a tomar una nueva dosis, mi consejo: es conveniente esperar y no precipitarse, el viaje al mundo de los espíritus se hace esperar en su cierta medida, como una dama se hace esperar en la primera cita con su amado. A los cuarenta y cinco minutos exactamente comienzo a vislumbrar colores en los objetos de una intensidad extraordinaria, recuerdo una estantería repleta de libros donde sus lomos resaltaba el color con poder sobrenatural. No era molesto a la vista, todo lo contrario, eran colores indescriptibles, no existen en este mundo. El tiempo deja de percibirse, deja de existir, las cosas suceden en mundos distintos.

A continuación fijé mi vista en un florido ariete donde brotaban jazmines, gramíneas, margaritas y geranios con una enredadera cubriendo toda la pared de aquel ático. Un surtido de intensa vida en todo su esplendor generaba aquel patio. Mi vista penetraba profundamente en aquel insólito pero bellísimo parquecillo floral, tenia la sensación de tener el control total de la percepción en mi psiquismo, sobre todo en lo relacionado a la relación espacioprofundidad. Veía el pequeño jardín con un esplendor majestuoso, sentía vida en todo lo que observaba, de forma muy lenta el parqué del suelo comenzó a deslizarse ante mis pies, atónito al sutil movimiento observe con mayor ímpetu aquel deslizamiento silencioso de aquella superficie bajo mis extremidades, me adentre en él, sus tonos marrones iban destacando otros colores mas claros alternados con oscuros hasta presentarse como un inmenso desierto donde volaba entre dunas y laderas con cumbres redondeadas y planas cuyos limites se perdían en un infinito.

Es como soñar despierto, comencé a volar por aquellos confines, la velocidad la acrecentaba con mi mente, me resultaba mas fácil y a la vez intenso volar sobre aquel desierto a toda velocidad, tuve la verdadera sensación de haber viajado millones de kilómetros en siquiera un centímetro cuadrado de parqué, y así fue; reducí la velocidad, ascendí y volví a reencontrarme de nuevo sentado en la silla, rodeado de los asistentes.

Me preguntaron: donde has estado David?, escuche risas. Sonreí levemente y continué a lo mío.

Ese viaje por el desierto que escondía aquel parqué me impacto notablemente, por un lado tenia miedo de volver a adentrarme por otro sentía la necesidad de saciar la curiosidad, pues notaba que aun podía ir mas lejos. Volví a recrearme en las flores, en un repertorio de colores de belleza celestial. Nada más mirar de nuevo al parqué comencé de nuevo a adentrarme en él, de forma muy lenta pero en esta ocasión mas fácilmente.
Pronto, como si descendiera de un cielo comencé a vislumbrar de nuevo las colinas redondeadas cuyas faldas de extendían hacia confines muy lejanos, por mucho que descendía no podía llegar físicamente a tocar aquel desierto, miraba a mi alrededor y veía un infinito, observé algo lejano y sombreado en este escenario abstracto, como una figura triangular, acelere y fui hacia ella, volaba como un pájaro, libre.

Me sentía dotado de un autocontrol para mi insólito, me sentía poseído por una serie de nuevas aptitudes desconocidas totalmente para mi, podía planear como una rapaz, todo un mundo desconocido a mis pies se me rendía, allí me sentía libre por primera vez en mi vida, las ataduras y problemas del mundo real no desaparecen, en aquel desierto simplemente no eran necesarios. Gozaba de la tranquilidad de estar bajo los efectos de la mescalina, pero al adentrarme en profundidad y obcecado en alcanzar aquella figura geométrica, me vi rodeado de arena, similar a una playa sin mar, toqué la arena con mis manos y la sentía con una textura muy ligera y uniforme. Por un momento tuve el pánico de no saber como salir de allí pues solo veía confines terráqueos y un cielo azul celeste con bordes amarillos a modo de tapadera , pero solo bastó un paso y reafirmar la conciencia para ascender de nuevo y volver al mundo real.
Decidí pasar dentro de la casa, me adentre por la puerta de cristal que accedía a la vivienda, los colores no cesaban de penetrar constantemente en mis sentidos, los podía observar, oler, escuchar e incluso tocar. El color tiene una textura algodonada, con un tacto casi inapreciable que se difumina si fijas demasiado tu atención en ellos, son intensamente bellos y tremendamente tímidos .
Me dirijo al baño y de camino me llama la atención un cuadro apoyado en el suelo, existen unas criaturas en él, que me dicen: eh tu¡, sácanos de aquí, sácanos mal bicho.

Horrorizado creí perder el control de la situación, me giré y abrí una puerta, el interior era de un color blanco intenso, pero agradable a la vista, había círculos ovalados colgando de la nada que subían y bajaban , volví a salir de aquella habitación, [luego descubrí que era el baño], volví al pasillo de origen, en esta ocasión cientos, miles, infinitas puertas se aglutinaban a ambos lados del pasaje, puertas cerradas sin cerraduras, arcaicas, con tallados geométricos todos conjuntados y superpuestos formando a su vez impresionantes dibujos con ilimitadas combinaciones, percibí que podía formar cualquier imagen proyectada en mi mente en aquellas combinaciones aritméticas, e incluso podía leer todo lo que quisiera saber , todo estaba allí tallado en aquellas puertas, conforme avanzaba surgían más puertas de la nada y acorde las rebasaba iban desapareciendo, pero por mucho que andaba nunca llegaba al final del pasillo, comencé a correr, corría mucho, cuando corría desesperadamente no me agotaba, era incombustible podría haber estado corriendo a todo spring una eternidad, el oxigeno me penetraba brutalmente en los pulmones y una fuerza descomunal movía mis piernas.

El final lo vislumbraba muy lejano, me asusté y me detuve, abrí una puerta, tras ella un ejercito de almas con una tranquilidad pasmosa, me rodeaban, me abrazaban con sutil delicadeza, me atravesaban y sentía una sensación híbrida de miedo y paz.
Una atmósfera gris y azulada me envolvía solo a mi, aquellas almas campaban a sus anchas por un interminable universo repleto de extraños y preciosos colores, no podía penetrar en el, solo se me permitía observar. Fije la vista en aquellas almas que pululaban sin descanso, entre lamentaciones y alegría, era difícil seguir la pista a una sola, se cruzaban entre ellas, se disolvían como humo de incienso, aparecían y desaparecían en la nada. Un racimo de haz de luz apareció desde un fondo viéndome reflejado en aquella luminiscencia, era yo, pero, me veía muy anciano. No fue la sensación de verme exactamente, digamos que yo estaba allí dentro de aquel anciano, era yo.
Ósea; yomismo no era en ese momento el mismo yo. Sentí cosas muy diferentes a las que sentía entonces, tuve profundamente la impresión de tener sentimientos e ideas muy distintas a las que tenia en ese momento.
Jamás en la vida hubiera podido imaginarme como un anciano, sin embargo no solo me vi, estuve allí, ese reflejo era yo mismo.

¿Estuve en la mente de mi yo antes de morir ?, ¿ Era mi muerte?, no me preocupa, todo era divinamente bello.

Tarde un tiempo en darme cuenta que no había dado un solo paso en el pasillo, por eso nunca llegaba al final, volví a la realidad tras una serie de corrientes y fuerzas centrífugas que me desplazaron de nuevo al mundo humano.
Tras esa visión comencé a meditar mucho, salí a la terraza que rodeaba aquel ático, la gran ciudad despertaba a mis pies en una intensa exposición de colores y líneas que acompañaban a la vista en una gama indeterminable de pigmentos, coloración y tonos exquisitos y admirables.

Los efectos del cacto mescal duran aproximadamente de ocho a diez horas y va cesando progresivamente, el colorido escenario va perdiendo matiz e importancia al igual que las visiones sin embargo la meditación se prolonga algo más, pero solo lo necesario y dicho análisis individual de nuestra conciencia es tremendamente constructivo.
Para mí esta experiencia fue interesantísima e importantísima, hubo momentos de terror y horror, pero luego hubo momentos de visión que me han ayudado a entender el mundo, a cambiar el sentido de mi existencia y que me han sido utilísimos en la vida.

No quiero decir con esto que lo recomiende a nadie, pero quizás podríamos cuestionar o intentar descubrir que ocultan estas sustancias que nos hacen ver cosas que de otra forma no son perceptibles, nos hacen sentir a las sensaciones ordinarias de la vida una forma desacostumbrada de ver y querer las cosas, que puertas nos abren, que significado puede darse.

Otras Webs Recomendadas

porno film porno film porno film turkce porno beylikduzu escort escort beylikduzu escort beylikduzu escort bayan porno izle porno film porno film turkce porno porno izle porno film klima servisi