Acabo de despertar con una argolla aprisionando mi muñeca izquierda, en una habitación desconocida, vacía. Frente a mi hay una ventana, a mi derecha una puerta. No sé cómo he llegado hasta aquí. Sin tiempo para reflexionar, un chi...
Acabo de despertar con una argolla aprisionando mi muñeca izquierda, en una habitación desconocida, vacía. Frente a mi hay una ventana, a mi derecha una puerta. No sé como he llegado hasta aquí. Sin tiempo para reflexionar, un ch...
Miedo ajeno Acabo de despertar con una argolla aprisionando mi muñeca izquierda, en una habitación desconocida, vacía. Frente a mi hay una ventana, a mi derecha una puerta. No sé como he llegado hasta aquí. Sin tiempo para ref...
UN LOBO, DOS LOBOS... Me encanta respirar profundamente, cerrando los ojos, serenar durante unos segundos todo el cuerpo, quedarme un instante en blanco y después, salir, sentir como la adrenalina me sube a toda pastilla y di...